Por Rogelio Varela

Cualquier poder si no se basa en la unión, es débil”
Jean de la Fountaine

Sin contar todavía con una regulación, en México han comenzado a surgir empresas de crowdfunding o crédito colectivo, que pretenden ser una alternativa para los altos costos de los préstamos personales que ofrece la banca.

Este nuevo mercado tiene entre sus principales promotores a la firma Prestadero, que a través de plataformas online conecta a oferentes y demandantes de crédito con tasas que pueden ir desde 8.9% hasta 28%, que son considerablemente más bajas que las establecidas por bancos, sofipos y otros intermediarios. Para las personas que quieren prestar dinero, pueden partir de $250 pesos, y a través de la diversificación de esos recursos se acotan los riesgos que conlleva ofrecer préstamos.

Gerardo Obregón, director general de Prestadero, señala que han comenzado el diálogo con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores para avanzar en algún tipo de regulación, en el entendido de que en países como el Reino Unido el crowdfunding opera desde hace varios años, e incluso en Estados Unidos, firmas como Lending Club ya cotizan en Bolsa.

Prestadero, a poco más de cuatro años de su fundación, tiene una cartera que rebasa los $61 millones de pesos, pero ha tenido solicitudes de crédito que rebasan los $1,400 millones de pesos. Su índice de morosidad es de 4.3%, muy similar e incluso inferior a los niveles de la banca.

Obregón dice que “el crowdfunding, por el hecho de operar en internet, permite tener costos de crédito sensiblemente menores con respecto a la banca. Además, para solicitar un préstamo no se piden avales ni garantías, mientras que para quien compromete sus recursos los rendimientos pueden ser hasta de 14%”.

Esta plataforma también cuenta con simuladores de crédito, para que un prestamista pueda estimar cuáles serán sus ganancias, mientras que un solicitante sabrá cuánto debe pagar por el préstamo solicitado.

Otra ventaja es que en tiempo real es posible vigilar la calidad de su cartera y un historial de cumplimiento de los solicitantes de créditos.

Recientemente se ha constituido la Asociación de Plataformas de Fondeo Colectivo (Afico), que trabaja en institucionalizar el crowdfunding en nuestro país. El desafío de este nuevo mercado es ampliar el crédito, pero también cumplir con las disposiciones de las autoridades financieras en el tema de manejo de recursos de procedencia ilícita, y en donde esas figuras pueden aprovechar el uso de la tecnología.

El consejo de la Asociación tiene como presidente a Federico Antoni Loaeza, de la plataforma Fondeadora, mientras que su secretario es Marianne Windirsch Lozano, de Crowdfunder.

Como consejero de la asociación se encuentra Gerardo Obregón Salorio, de Prestadero, quien advierte que su plataforma a la fecha tiene más de 70 mil usuarios regulares, lo que significa operar alrededor de 5 mil préstamos.